Tema 10. Enfoque automático (II)

Seguimos con la segunda parte del tema dedicado al enfoque automático. Antes de nada, comentar que he incluido el apartado de áreas de enfoque en la primera parte del tema, después de leer el artículo muy recomendable http://photographylife.com/dslr-autofocus-modes-explained (eso sí, en inglés). Está referenciado en http://www.dzoom.org.es/9-consejos-para-mejorar-el-enfoque-en-tus-fotos/, que también os aconsejo echéis un vistazo. De hecho, el apartado de recomendaciones de esta entrega se basa en estos artículos.

Bien, hoy vamos a entrar en algunos aspectos más prácticos sobre el uso de los sistemas de autoenfoque. La idea es sacarles el máximo partido ya que una imagen puede quedar inservible si se pretendía nitidez y queda borrosa por falta de enfoque. Hay que tener en cuenta que no se va a poder arreglar en el post-procesado, a lo sumo se podrá mejorar un poco.

Empezamos viendo la funcionalidad de bloqueo de enfoque.

Bloqueo de enfoque

Normalmente al pulsar el botón disparador hasta la mitad la cámara realiza dos acciones: inicia tanto el autoenfoque (si no está en modo manual, claro) como la exposición. Y digo “normalmente” porque es posible configurar o personalizar el comportamiento de los botones, sobre todo a medida que la cámara aumenta de gama.

En ocasiones nos puede interesar apuntar a un objeto para enfocar y reencuadrar la escena para disparar. No interesa que la cámara vuelva a reenfocar en el momento de disparo. Puede ser útil en varias situaciones: por ejemplo, quiero utilizar el punto central que suele ser el más preciso, pero no quiero que el objeto enfocado esté en el centro, sino que lo voy a dejar a un lado.

Bloqueo de enfoque

Bloqueo de enfoque


Vamos a ver cómo podemos proceder:

  • En caso de utilizar el modo de autoenfoque estático (“One Shot” para Canon o AF-S con Nikon), una vez que la cámara consigue enfocar finaliza el proceso (ya no sigue enfocando). Por tanto, si mantenemos apretado el botón de disparo hasta la mitad bloqueamos el enfoque, podemos mover la cámara para reencuadrar (no va a reenfocar).
  • Si se elige modo de autoenfoque dinámico (Canon: “AI Servo”, “AI FOCUS”, Nikon: “AF-A”, “AF-C”) la cámara continuará con el proceso de enfoque al reencuadrar, con lo que no se mantendrá la distancia de enfoque. Para evitar esto disponemos de un botón de bloqueo de enfoque situado en la parte trasera de la cámara, para pulsar con el pulgar derecho:

Bloqueo de AF y exposición

Bloqueo de AF y exposición


Nikon: el botón AF-L (AF-Lock, bloqueo de AF) / AE-L (AutoExposure-Lock, bloqueo de exposición) permite bloquear el enfoque y la exposición.

Canon: AF-ON puede funcionar como inicio o bloqueo de exposición (depende de cómo esté configurado), el botón “*” bloquea la exposición.

Os remito como siempre al manual de la cámara para descubrir todas las posibilidades de configuración en este sentido: asociación de inicio o bloqueo de exposición o autoenfoque, al botón disparador y al botón o botones traseros. Las posibilidades son muchas y conviene que juguéis con ellas, practicando para ver su utilidad en cada caso. No entramos en detalle porque puede depender mucho de cada cámara.

Para más información sobre este tema podéis echar un vistazo al blog de Vampy (solofotography.blogspot.com.es). También son muy interesantes sus posts en canonistas.com, como Vampyressa.

Disociar enfoque del botón disparador

Entre las muchas posibilidades de configuración que os acabo de comentar está la de disociar el enfoque del botón de disparo y asignárselo a otro botón (por ejemplo a AF-ON en Canon, AF-L en Nikon). Los usuarios de Nikon podéis echar un vistazo este enlace de latinfotografia.net.

Disociación enfoque-disparo

Disociación enfoque-disparo

Disponer de un botón de enfoque diferente al de disparo, tiene la gran ventaja de que permite independizar la tarea de enfoque de la de disparo. Así permite iniciar y finalizar el autoenfoque cuando se quiera. El reencuadre, como podéis imaginar sería muy sencillo: apunto al objeto que quiero enfocar hasta que esté enfocado, suelto el botón de enfoque, reencuadro y disparo, independientemente del modo de autoenfoque (estático o dinámico)

Una situación de ejemplo: foto nocturna. Enfocar puede no ser tarea fácil: por ejemplo podemos tener un amigo que ilumine con la linterna al objeto, como pueda ser un árbol. El ayudante se puede acercar al árbol todo lo que sea necesario para que  la cantidad de luz sea suficiente para que funcione el sistema de enfoque. Una vez enfocado ya no es necesario mantener pulsado ningún botón, podemos recomponer y disparar (ahora o más tarde, por ejemplo una vez que el ayudante salga de escena, si eso es lo que queremos, claro). Si tengo el autofoco asociado al botón disparador, cuando trato de disparar, la cámara intentará enfocar de nuevo, echando por tierra el trabajo realizado. Claro, que también se puede pasar a enfoque manual una vez realizado el enfoque automático. Como veis, hay muchas posibilidades para hacer lo mismo.

Otra ventaja: si el enfoque está asociado al disparador, la cámara trata de enfocar y no deja disparar si no lo consigue (por condiciones de baja luz, por ejemplo). Con el botón disociado la cámara sí permite disparar ya que entiende que has enfocado previamente. (Las cámaras de alta gama permiten configurar si se quiere o no este bloqueo del disparo aunque el enfoque está asociado al disparador).

Y claro, que con el botón de enfoque disociado al principio se nos puede olvidar que hay que enfocar antes de disparar. Todo es cuestión de acostumbrarse.

Recomponer, error de “coseno”

Como hemos visto, se pueden dar varias razones para recomponer, como la ya indicada de utilizar el punto central que suele ser el más preciso. También pueden ser que la cámara no pueda enfocar (porque el objeto esté detrás de una malla metálica y la cámara se empeña en enfocar a la propia malla, o porque en esa zona de la escena haya poca luz, etc.). En este caso enfocamos a un objeto que esté a la misma distancia o similar y que no presente el problema (no esté detrás de la malla, tenga buena luz) y reencuadramos la escena.

Por cierto, no recuerdo dónde leí que, desde que todas las cámaras incorporan el autoenfoque, ha empeorado la calidad en cuanto a la disposición de los sujetos en la escena porque, sin darnos cuenta tratamos de enfocar con el centro y dejamos gran parte de las imágenes centradas, perdiendo fuerza compositiva.

A lo que vamos. Resulta que al reencuadrar se produce un error en la distancia de enfoque, es lo que se llama el error de coseno. Los que se acuerden de trigonometría seguro que ya ven por dónde va la cosa, pero nos os preocupéis, vamos a hacer un esquema para tratar de dejarlo claro.

El error será mayor cuanto mayor sea el ángulo que se haya girado para reencuadrar. En el esquema este ángulo está exagerado para que se vea el efecto:

Reencuadre - Error de coseno

Reencuadre – Error de coseno

Como vemos, lo que ocurre es que la distancia real de enfoque es algo mayor a la deseada (enfocamos detrás). Concretamente la relación entre ambas distancias es el coseno del ángulo, de ahí el nombre.

En buena parte de los casos, si las distancias de enfoque son largas, este error no será importante porque nos movemos dentro de la profundidad de campo. Por ejemplo en paisaje. Además los teleobjetivos, que tienen menor profundidad de campo, también requieren giros muy pequeños para descentrar un objeto. Y los angulares, que admiten mayor giro, también tienen mayor profundidad de campo, con lo que se compensa.

Pero el problema puede venir en distancias cortas con objetivos de focal larga y aperturas grandes (números f pequeños). Por ejemplo en un estudio. En ese caso si enfocamos a los ojos del/a modelo y reencuadramos, pueden quedar los ojos ligeramente desenfocados (y quedaría enfocado más atrás, en la oreja, por ejemplo). Para solventarlo:

  • Seguramente la mejor opción es utilizar un punto de enfoque lateral coincidiendo con el sujeto, y así evitamos el reencuadre (las cámaras de alta gama disponen de puntos de enfoque de alta calidad no solo en el centro)
  • Algunos fotógrafos son conscientes de este problema y son realmente maestros a la hora de alejar ligeramente la cámara con un juego de muñeca. Aquí la precisión está en el fotógrafo. Quizás convenga poner algo de nuestra parte y no dejar todo a la cámara…

Front-focus y back-focus. Micro ajustes. Carta de ajuste

Tocamos el tema un poco por encima, ya que disponemos de mucha información en Internet.

Como vimos en la entrega anterior, el sistema de autoenfoque es complejo y requiere de mucha precisión, con lo que puede sufrir desajustes más allá de lo que se considere tolerable. El conjunto formado por el cuerpo de la cámara y el objetivo puede tener los problemas de:

  • Front-focus: enfoca sistemáticamente más cerca (delante) de lo que debiera
  • Back-focus: id. más atrás

Front-focus y back-focus

Front-focus y back-focus


No se trata de un problema que se le pueda asignar únicamente al objetivo o al cuerpo de la cámara. De hecho, cada cual puede tener su desviación, que se pueden sumar, si ambos son front-focus o ambos back-focus, o restar, si son diferentes. Además las desviaciones pueden ser diferentes según la distancia de enfoque.

Para solucionar este problema o paliarlo al menos, las cámaras de gama más bien alta, disponen de opciones de microajuste que permiten calibrar de forma independiente, cada uno de los objetivos que tengamos (la cámara memoriza los datos de ajuste para cada objetivo).

Si no disponemos de estos ajustes, para corregirlo tendremos que llevar el equipo al servicio técnico. Tenéis gran cantidad de información en internet (xatakafoto.com, solofotography, altfoto.com, …).

Para ver si tenemos este tipo de problemas, podemos utilizar la típica prueba de hacer fotos a varias pilas, situadas a diferentes distancias (ver dzoom.org.es), aunque es más preciso mediante una carta de ajuste como nos proponen en altfoto.com. Hay muchas cartas de ajuste en internet (squit.co.uk, photo.net, etc., basta con teclear “focus chart” en tu buscador favorito).

Por cierto, la “clásica” dirección “http://focustestchart.com/focus21.pdf”, ya no está disponible (si alguien está interesado, le puedo enviar “focus21.pdf” por email).

Para hacer la prueba, se debe fotografiar la carta de ajuste a 45º, con la cámara montada sobre un trípode y con buena iluminación para que el sistema de enfoque funcione correctamente.

Fotografiar carta de ajuste

Fotografiar carta de ajuste


Es importante el uso de trípode ya que, de lo contrario desde que se enfoca (disparador a mitad o botón independiente) hasta que se dispara, podemos mover involuntariamente la cámara adelante o atrás, falseando el resultado.

Y finalizamos esta entrada, dejando para la siguiente y última del tema (¡esta vez sí!), algunas recomendaciones, consideraciones sobre filtro polarizador y un poco de “ciencia-ficción”: reenfocar en el procesado de la imagen.

Espero vuestros comentarios 😉 😀

Siguiente: Tema 10. Enfoque automático (III)
Ir al índice de temas.

Anuncios

12 pensamientos en “Tema 10. Enfoque automático (II)

    • Gracias. La verdad es que me ha quedado un “poco más denso” de lo que esperaba. Me suele pasar. Me emociono… y no sé cómo parar 😀

      Creo que debería incluir algunas imagen más, y quizás dividirlo en dos partes.

      Bueno, que me enrollo. Muchas gracias por tu comentario!

  1. Pingback: Canonistas.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s