Tema 12. Equilibrio de blancos (I)

Tratamos hoy este tema importante del equilibrio de blancos. La idea es comprenderlo para saber controlarlo, y así no tener que dejar que la cámara lo haga siempre en modo automático (sino solo cuando así nos interese).

Y quería agradecer vuestra paciencia porque esta vez se ha retrasado la publicación de la entrada más de la cuenta (siempre digo que quiero publicar con más frecuencia, pero …)

Introducción

El sentido humano de la vista tiende a adaptarse al tipo de luz existente, tanto en luminosidad como en tonalidad, “tinte” o color de la misma. Respecto al color y sin entrar en detalle ya que no conozco mucho más, esta adaptación es doble:

  • Física: por un lado las células sensoras de color de la retina del ojo (conos) se saturan y se vuelven menos sensibles. Por ejemplo, si estamos viendo bajo la luz de una vela (muy anaranjada), el ojo se “insensibiliza” un poco al naranja, con lo que se destacan los colores azulados (complementario). Así los blancos no se ven tan anaranjados sino más naturales.
  • Perceptual: el cerebro trata de “ver” los colores tal como los reconoce.

Es por esto que vemos de forma razonablemente similar un objeto o escena que se ilumine con luces de diferentes tonalidades de luz blanca (como por ejemplo, anaranjada de una bombilla o azulada de un día nublado).

Sin embargo, la película o el sensor de la cámara no se adaptan al color de la luz con la que se ilumine: producirán una imagen más anaranjada para la luz de bombilla y más azulada para día nublado.

Como ya os podéis imaginar, en esta corrección consiste el balance de blancos: Sigue leyendo